Según la 4ta versión del estudio de la Mutual de Seguridad, el 42% de los trabajadores tomarán este año dos semanas de vacaciones legales, mientras que solo un 20% optará por tres semanas.

Si hay algo que amo de mi trabajo, es la convicción de que las y los líderes son agentes de cambio político y social, mucho más allá de las fronteras de sus propias organizaciones y equipos. Es por este motivo que, abordar el liderazgo desde una mirada sistémica me resulta un gran y atractivo desafío.

He escuchado muchísimas veces decir: “No, este año no puedo parar, estamos en pleno cambio y son muchos los desafíos”, “Quizás me tome un par de días porque el verano pasado no tomé ninguno”, “Es que no puedo dejar todo botado”, “Creo que lo haré más adelante”, “Ya habrá tiempo, ahora no puedo dejar al equipo”, y así un sinfín de declaraciones de líderes que postergan y aplazan su derecho y obligación al descanso por el devenir de las responsabilidades. Y acá está mi primer, o segundo punto; si hablamos de responsabilidades como líder has de saber que debes cuidarte, cuidar al equipo y promover ambientes saludables.

Por eso quiero compartirte al menos tres puntos que me parecen urgentes e importantes de abordar:

La salud mental no se sostiene en la autoayuda y el voluntarismo de querer y poder estar bien, más bien se fortalece en entornos respetuosos, desafiantes, pero contenedores, en actividades que resuenen con la propia persona, así como, en los espacios para implementar hábitos y actividades tendientes a la gestión de la energía física, emocional, espiritual y cognitiva. El descanso y la desconexión son cruciales para la promoción de la salud mental, salud que tú, como líder, vas a requerir para hacer frente a nuevos desafíos, para navegar entornos de incertidumbre, crear aporte de valor y por supuesto, desarrollar a tu equipo y negocio.

Una investigación encargada por la NASA encontró que después de solo unos días de vacaciones, el tiempo de reacción de la gente crece un asombroso 80%. Los estudios sobre la creatividad han encontrado que pasar tiempo al aire libre y viajar a un país extranjero cuando se va de vacaciones– son algunas de las formas más efectivas de encontrar nuevas perspectivas y soluciones creativas (Actualidad Laboral). Deja de pensar que el tiempo lo curará, no caigas en la trampa del “puedo con todo” y gestiona tus energías sensatamente.

Como líder modelas, así tal cual. Más allá de lo que declaras verbalmente, tu equipo te observa, percibe, interpreta y aprende de ti. No pongo en duda que detrás de tus discursos explícitos, existan muy buenas intenciones, lo que quiero que problematicemos son las creencias y mensajes que pueden transmitirse de forma implícita. ¿Cuáles son los mensajes que pueden extraerse de la decisión de no tomarse vacaciones? Falta de confianza en el equipo, sobrevalorización personal por sobre las y los otros, acumulación de poder y toma de decisiones, dudas sobre la capacidad de colaboración del equipo y dificultades para la delegación de tareas. Podría hacer una lista bastante más larga, pero me encantaría que tú también hicieras el ejercicio.

El micromanagement, a corto o largo plazo, termina produciendo inseguridades, tensión emocional, descontento y falta de confianza en sus capacidades. Y, por supuesto, una microgestión continuada puede llegar a provocar estrés (Great Place To Work). Eres responsable del desarrollo de personas, y eso implica formar, empoderar, delegar, motivar y confiar. 

Tienes una responsabilidad frente a la construcción de culturas saludables y como lo mencioné, te guste o no, va mucho más allá de la organización donde hoy lideras. Las relaciones, pautas, hábitos, y estilos que vivimos en nuestros trabajos, de una u otra forma, marcan un referente para otros espacios de nuestra vida. Entonces pregúntate por tus colaboradores y la eventual sobrevaloración del trabajo, por sobre el desarrollo personal, familiar, social, pregúntate cómo eso puede impactar en sus conversaciones con su familia, cercanos y redes.

Cómo resolvemos, por ejemplo, la brecha de equidad y corresponsabilidad de las labores domésticas y de cuidado que a nivel cultural nos tiene tan en falta, sí “el supuesto desarrollo profesional de algunos” está por sobre el cuidado y desarrollo de otros. Si la decisión de postergar el descanso personal es una que va más allá de lo excepcional y circunstancial y más bien se transforma en un modo de vida, cómo podremos desapegarnos de culturas competitivas, poco colaborativas, transaccionales con foco en metas y kpi’s. 

Líder, puedo entender tus buenas intenciones, pero tu responsabilidad es gestionar una mirada de mediano y largo plazo, para ti, tu equipo y el resto de la sociedad. Organízate, planifica, desarrolla y ¡TOMA VACACIONES!