¿Estás de buen humor? ¿Qué te pone de mal humor? ¿Tienes muchos cambios de humor en tu día a día? ¿Eres consciente de cómo los demás perciben tu sentido del humor?

Actualmente, es usual que en los ambientes de trabajo estemos altamente demandados y tratando de seguirle el ritmo a un mundo que va cada día más veloz. Y esto, por supuesto, impacta en nuestro ánimo. Y es en este ambiente, donde el sentido del humor aparece como un lubricante clave para transitar nuestros días de una forma más fluida, orgánica y amigable. Y mucho más que esto; el humor puede ser una herramienta socioemocional muy significativa para todas las personas que lideran equipos y organizaciones. Nos estamos refiriendo, para quebrar algunos mitos, a mucho más que chistes o bromas; el humor ejerce un papel fundamental en la construcción de relaciones, la resolución de conflictos y la promoción de un ambiente de trabajo productivo.

El sentido del humor nos entrega la capacidad de mantener una perspectiva positiva incluso en situaciones adversas, y esa actitud puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso. No se trata de la eterna falacia entre optimismo y pesimismo, sino más bien de pensar; ¿con qué lentes elijo ver lo que acontece en mi día a día? Como evidencia, un estudio publicado en el Academy of Management Journal nos muestra que cuando los líderes emplean el humor como una herramienta interpersonal se pueden percibir; 1) mejoras en la comunicación entre los miembros del equipo, 2) aumento en la satisfacción de los colaboradores y 3) mayor motivación para emprender acciones que impulsen la eficacia organizativa.

El humor efectivo no se trata simplemente de hacer reír a los demás, sino de crear un ambiente donde la creatividad y la innovación florezcan. Al permitirnos reír de nuestras propias limitaciones y errores, el humor nos libera de la rigidez mental y nos abre a nuevas perspectivas y soluciones. Un líder que puede reírse de sí mismo inspira confianza y abre la puerta a un diálogo horizontal, humilde y honesto.

Sin embargo, es importante recordar que el humor debe ser utilizado con sensibilidad y empatía. Lo que puede resultar gracioso para uno puede ser ofensivo para otro. Un líder efectivo sabe leer el ambiente y adaptar su humor según el contexto. Sabe distinguir la frontera en la que una broma pasa a ser un sarcasmo descalificador o un comentario simpático puede transformarse en una ironía enjuiciadora. El humor permite construir puentes y fortalecer relaciones desde un ánimo positivo.

En una época llena de desafíos, cultivar el humor no solo es una opción, sino una necesidad imperativa para aquellos que aspiran a liderar con éxito en el siglo XXI.


Equipo HuX