Ser aprendiz como estilo de vida
    Métodos HUX

    Ser aprendiz como estilo de vida

    27 de mayo de 2021·2 min

    Que el mundo está cambiando a paso acelerados ya no es sorpresa para nadie. Las definiciones que durante mucho tiempo estuvieron selladas en piedra respecto a la forma de liderar, aprender y gestionar al interior de las organizaciones ahora cambian mes a mes y el llamado es a la adaptación.

    A esta capacidad, se le nombró “Learnability”, que podríamos traducir en la habilidad de aprender, crecer y adaptarse a nuevas circunstancias y desafíos. Y es fácil pensar que la solución de las organizaciones ante este nuevo contexto cambiante sería disponibilizar contenidos para que cada uno/a de los trabajadores/as puedan aprender y así potenciarlo.

    Muchas organizaciones han adoptado esta estrategia, haciendo inversión en innumerables recursos y contenidos, diversidad en las temáticas y flexibilidad para el acceso. La sorpresa es que, pese a la fuerte preocupación e inversión por que los staff “aprendan”, los resultados no han sido los esperados, entonces… ¿Qué es lo que se pierde de vista en esta medida?

    Para que las organizaciones y sus líderes puedan adaptarse a los constantes cambios y facilitar el aprendizaje de sus trabajadores/as, el primer cambio no es de plataforma o de disponibilización de contenidos, sino más bien es un cambio de lente, mentalidad y enfoque respecto al aprendizaje.

    Srikanth Karra (2020) nos aporta una visión con 5 dimensiones o condiciones básicas para generar ambientes que promuevan el learnability:

    Primero, la curiosidad. Debe haber una aproximación al aprendizaje desde el “querer saber más”. Si no existe ese primer paso, nuestras mallas de formación probablemente queden sub-utilizadas.

    En segundo lugar, para aprender se debe tener calma. Con relación al learnability, y a los cambios vertiginosos que los líderes y las organizaciones se ven enfrentadas, no debemos caer en el juego de “aprender a la rápida”, sino tener la capacidad de aprender al ritmo necesario para aislar las distracciones contextuales, y alcanzar el nivel de profundidad requerido para el aprendizaje.

    Luego de la calma, debemos tener la capacidad de observar, que nos permita ver más allá de lo concreto del aprendizaje y poder realizar el ajuste cognitivo para posteriormente adaptar este conocimiento particular a la realidad organizacional.

    Es en este momento donde entran las últimas dos condiciones: procesar la información y desplegarla, y para aquello, es imperante que los/as líderes de la información permitan que el proceso de aprendizaje suceda en estos pasos y no caer en la trampa de “capacitar por capacitar”, porque a la base se debe tener como principio que esta nueva habilidad involucra indisolublemente un cambio de mentalidad. Sin ese cambio de mentalidad, se hace complejo generar aprendizajes que reporten beneficios a trabajadores/as y a la organización.

    Debemos dejar el pedestal del experto, y aprender a sentirnos cómodos en el rol del aprendiz. Porque si no es así, ¿De qué nos sirve enseñar?

    Karim Slako, Jefe de Proyectos.

    Escrito por

    Equipo HUX

    Conversemos

    Empecemos por un diagnóstico, no por una propuesta.

    Una conversación de 15 minutos para entender dónde están tus líderes hoy. Si no vemos cómo ayudarte, te lo decimos ahí mismo.