Por qué es importante seguir hablando de diversidad, equidad e inclusión
    Cultura organizacional

    Por qué es importante seguir hablando de diversidad, equidad e inclusión

    16 de marzo de 2025·5 min

    La diversidad, equidad e inclusión (DEI) ha sido un pilar clave en la transformación de las organizaciones durante las últimas décadas. Sin embargo, estas políticas han sido objeto de debate y, en algunos casos, de retrocesos significativos. Particularmente en el último tiempo.

    Con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca este 2025, el panorama en Estados Unidos ha cambiado drásticamente, generando incertidumbre sobre el futuro de estas iniciativas en el mundo corporativo.

    En Chile, si bien ha habido avances, todavía existen desafíos importantes por abordar. Entonces, ¿por qué es crucial seguir hablando de DEI? Porque los problemas que dieron origen a estas políticas aún persisten y su relevancia sigue siendo innegable.

    DEI y su vínculo con los pilares ESG

    Las políticas de diversidad, equidad e inclusión están estrechamente relacionadas con los pilares ESG(Environmental, Social, Governance). Queremos hacer énfasis en esta columna en las estrategias alineadas con la S (Social) que abordan, entre otros aspectos significativos, la equidad en el lugar de trabajo, la representación de grupos subrepresentados y la promoción de un ambiente laboral más justo e inclusivo. (Invitamos a que revisen en nuestro canal de YouTube el webinar sobre la actualidad de los pilares ESG)

    Estos pilares han evolucionado desde un enfoque de responsabilidad social empresarial hasta convertirse en un estándar para la sostenibilidad y la inversión responsable.

    En este contexto, la implementación de políticas DEI no solo responde a una necesidad ética, sino que también impacta directamente en la competitividad y reputación de las empresas.

    Las nuevas generaciones buscan organizaciones con propósito, lo que hace que la integración de estos principios sea clave para atraer y retener a los mejores profesionales.

    El retroceso de las políticas DEI en EE.UU.

    Desde la administración de Trump, se ha observado una creciente hostilidad hacia las políticas DEI en Estados Unidos.

    Recientemente, la Corte Suprema invalidó la acción afirmativa en universidades como Harvard y la Universidad de Carolina del Norte. Esto está impactando en las políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) en el mundo corporativo. Las empresas están reevaluando sus programas de DEI debido a la preocupación por posibles litigios. En síntesis, el futuro de estas iniciativas es incierto. Como resultado, muchas empresas han reducido sus programas de diversidad por temor a represalias legales o políticas.

    El problema radica en que, aunque las estrategias de DEI han tenido fallas en su implementación—como programas de capacitación que no generan cambios sostenibles—su necesidad sigue siendo evidente.

    La desigualdad racial y de género, la discriminación en el lugar de trabajo y la falta de representación en posiciones de liderazgo no han desaparecido.

    De hecho, con la creciente diversidad de la población estadounidense (se estima que en 2045 la población no blanca será mayoría), estos desafíos solo se harán más evidentes.

    A pesar de la resistencia, la evidencia muestra que las empresas con equipos diversos son hasta un 36% más rentables que aquellas con menor diversidad.

    La integración de la DEI en la cultura organizacional, en lugar de verla como un programa aislado, será clave para su supervivencia en el entorno actual.

    La situación en Chile: avances y desafíos pendientes

    En Chile, la adopción de políticas DEI ha sido moderada. Un estudio de McKinsey en 2022 reveló que el 45% de las grandes empresas ya cuentan con iniciativas formales de diversidad e inclusión, pero un 30% reconoce que sus esfuerzos son insuficientes.

    Uno de los principales focos ha sido la equidad de género. Si bien las mujeres representan el 39% de la fuerza laboral formal, su presencia en roles de liderazgo sigue siendo baja.

    Las barreras incluyen la brecha salarial, la falta de flexibilidad horaria y la persistencia de roles de género tradicionales. En este sentido, iniciativas como la norma NCh 3262 han buscado fomentar la equidad de género en las empresas, pero su adopción aún es limitada.

    La Ley de Inclusión Laboral de 2018 exige que las empresas con más de 100 empleados contraten al menos un 1% de trabajadores con discapacidad. Aunque es un avance, su implementación ha sido un desafío.

    Además, la diversidad LGBTQ+ y étnica sigue siendo una deuda pendiente: solo el 22% de las empresas tiene políticas inclusivas para personas LGBTQ+ y menos del 10% aborda la diversidad étnica.

    La importancia de seguir hablando de DEI

    Las políticas de diversidad, equidad e inclusión no son una moda pasajera; son una respuesta a desigualdades estructurales que aún persisten en nuestra sociedad y en el mundo laboral.

    Si bien han existido avances, los desafíos siguen siendo significativos y, en muchos casos, las iniciativas DEI han sido implementadas más por cumplimiento normativo que por convicción.

    El riesgo de retroceso en Estados Unidos es un recordatorio de que los derechos y avances en equidad nunca están garantizados. En Chile, aunque la conversación avanza, la implementación efectiva de políticas inclusivas sigue siendo una tarea pendiente.

    Más allá de la justicia social, la DEI es una estrategia empresarial inteligente. Equipos diversos generan mejores resultados, mayor innovación y visiones complementarias frente a los desafíos. Fíjate en los equipos deportivos exitosos. Todos los jugadores dentro de un equipo de alto rendimiento tienen habilidades diferentes, provienen de países, culturas, creencias, ideologías o religiones muy diversas, pero juntos se complementan para lograr sus triunfos.

    Las empresas que ignoren estos principios se arriesgan a perder competitividad y relevancia en un mundo cada vez más diverso e interconectado.

    Por eso, debemos seguir hablando de DEI. No porque sea tendencia, sino porque los problemas que dieron origen a estas políticas siguen presentes. Y hasta que la diversidad, la equidad y la inclusión sean una realidad para todos, la conversación debe continuar.

    Escrito por

    Equipo HUX

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