Hace no muchos meses, vimos noticias de que Amazon, Google y Apple habían vuelto a la presencialidad en un 100%. Algo que ha empezado a aparecer en algunas empresas con las que trabajamos en HuxConsultores.
Lejos de querer polemizar con ellas, sin una posición totalmente clara, quisiera igualmente levantar algunas alertas respecto a cómo se están copiando esas decisiones en nuestro país.
- Las razones que esgrimieron las empresas mencionadas al principio, es que quisieron potenciar la cultura corporativa, la agilidad, mejor comunicación, integración de equipos, y potenciar el networking. Todas esas razones muy buenas, sin embargo, es ampliamente conocido que tanto la empresa de Jeff Bezos, como la de Andy Jassy, y ni hablar de Google, tienen prácticas, ritos, y espacios para fomentar esos aspectos culturales. En muchas de las organizaciones chilenas, no hay espacios para interrelacionarse si no es yendo al puesto de la otra persona, y las reuniones no se enfocan principalmente en fomentar la integración, agilidad o networking. Estamos lejos.
- Los mandos medios y altos de esas organizaciones tienen un nivel de autonomía muy desarrollado, por lo que pueden tomar decisiones de forma criteriosa de buena manera. Acá, aún observamos que la verticalidad en la toma de decisiones es un dolor que impide no solo ser ágiles, sino que también decidir en torno a una flexibilidad que en Amazon, Google y Apple dan por sentado. De hecho, Andy Jassy (Amazon) declaró: «Antes de la pandemia, no todo el mundo estaba en la oficina cinco días a la semana, todas las semanas. Si usted o su hijo estaban enfermos, si tenía algún tipo de emergencia en el hogar, si estaba de viaje viendo a clientes o socios, si necesitaba uno o dos días para terminar de codificar en un entorno más aislado, las personas trabajaban de forma remota. Esto se entendió y así se seguirá adelante «. Esa frase no es trasladable a la realidad chilena donde son muchas las empresas donde asumir eso como una obviedad está lejos de ser real.
- En Chile, estamos experimentando un alto nivel de estrés y burnout, hoy, promover el retorno a las oficinas en un 100% implican coordinaciones y gestionar tiempos distintos de traslado, descanso y reuniones, que aumentan los niveles actuales de agotamiento. Pareciera que una nueva pandemia de estrés está rondando; con personas altamente estresadas y sobrepasadas por su rutina diaria donde tienen poco tiempo para ordenarse, reflexionar y para realmente trabajar de forma concentrada.
- Un estudio que comparte Adam Grant hace unos 4 meses en su cuenta de LinkedIn señala que uno de los estudios al trabajo híbrido más rigurosos que se han hecho, dice que trabajar 2 días desde casa aumenta la satisfacción, reduce la renuncia en un 33% y genera mejor desempeño. En EE. UU. por ejemplo, no ha tenido impacto en las ganancias ni en la rentabilidad, y por contraposición, han tenido más renuncias. Además, por ejemplo, en el sector público, se vio un aumento aproximado de un 12% de productividad.
Como dije antes, no es que tenga una posición tan decidida, pero vale la pena no marearse con ejemplos de empresas que, si bien inspiran, también hay que ponderar, pues sus recursos, sus prácticas, la flexibilidad que entregan, la autonomía de sus líderes, distan bastante con nuestra realidad donde muchos trabajadores deben reducir sus horas de sueño, aumentar sus horas de movilización y disminuir sus horas en casa, para ir a la oficina a tener reuniones donde no se obtiene beneficio de la presencialidad, y aún peor, a veces seguir teniendo reuniones online.
Ni un 100% de presencialidad, ni un 100% de trabajo remoto parecen ser la dosis adecuada, a priori, y resulta interesante ver cuál es la ecuación que mejor satisface las necesidades. Pero, como quiero insistir, por favor que esas “necesidades a satisfacer” sean las de tu empresa, no las de Amazon, ni Google, ni Apple.
Javier Pumarino
Líder de Proyecto
Equipo HUX


